Lo que se puede observar en esta parte del año, son las fascinantes hojas que se encuentran en el suelo, en la calle y adoquines, en las veredas, en las entradas de la cocheras, encima de los autos, tiradas bajo los árboles, en cualquier lugar que mires ellas van a estar. Esta minada la ciudad de hojas de todo color. Creemos que le da un lindo paisaje a la gran ciudad de Buenos Aires, aunque en los días de lluvia no es tan bonito ya que son muy resbaladizas y la gente se puede caer y lastimar. Alguna que otra vez nos ha pasado eso de caernos en la calle adelante de todos, sin duda es una situación muy vergonzosa pero a su vez es un poco gracioso.
En nuestro hemisferio, las hojas comienza a caerse de los árboles cuando comienza el otoño, esto sucede todos los años el día 21 de marzo. Y sin dudas es una de las más preciosas estaciones.
Mancha volante y llamarada, ahora se queda parada sobre una hoja se mece.
Me decían:-No tienes nada.
No estás enfermo.Te parece.
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de los mieses.
Hoy una mano congoja llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Me decían:- No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora
convalece.
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.
Se va la mano que te induce
Se va o perece.
Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.
Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.
Su lengua tibia me rodea.
También me dice: -Te parece.
La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece".
- Pablo Neruda.


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